Juliaca figura en los mapas
debido a su importancia como punto de bifurcación
hacia diversos puntos de la región: Arequipa,
Puno, Cuzco y hacia Bolivia.
Juliaca está situada en la
meseta del Collao a 3824 metros sobre el nivel
del mar a casi 300 km. desde Arequipa.
Para las personas que viajan a
Puno, Cuzco o Bolivia desde Arequipa, Juliaca es
paso casi obligatorio. Especialmente si viaja en
tren.
El viaje en tren desde Arequipa
toma unas 9 o 10 horas, las personas que viven en
la zona lo hacen de noche para amanecer en la
ciudad. Pero para el viajero que desee ver
paisajes de grandes alturas, es mejor hacerlo de
día.
Para las personas que no conocen
el Perú y llegan a Lima o Arequipa, no les
parecera muy extrañas estas ciudades, debido a
que las avenidas casas hoteles y servicios no son
demasiado diferentes a los de otras latitudes.
Pero si llega a Juliaca, tendrá la sensación de
estar realmente en el extranjero, incluso para
muchos peruanos la sensación es esta. Y es que
Juliaca es diferente en casi todo.
No se puede decir que sea una
ciudad muy limpia, porque no lo es, es realmente
sucia y polvorienta, a pesar de el asfalto.
Lo primero que llama la atención
en Juliaca es el medio de transporte local para
distancias cortas: el triciclo, el taxi solo se
usa cuando se va al aeropuerto o a lugares muy
alejados. Si quiere llevar diez bolsas de cemento,
un taxi no lo puede hacer, pero un triciclo si.
Juliaca es conocida por varios
motivos: Por los fuertes ventarrones,
especialmente en el mes de agosto; por las
calceteras, tejedoras de medias y chompas de lana;
Por la gran cantidad de productos de contrabando
que llegan desde Bolivia; Por la gran habilidad
comercial de los juliaqueños;